Friday, 12 de March de 2010
Sin un solo peso para transportarse, endeudados por préstamos que les hicieron sus amistades y perseguidos por los líderes sindicales de su ex trabajo, es la situación que sufren los que fueran obreros de la Maquiladora Lobo.
Fue el 1 de marzo, cuando 130 obreros que laboraban en esa fábrica, al intentar iniciar una nueva semana laboral se toparon con el local cerrado, ya que el dueño Kirk Brandon Wolf se fue del país dejándolos indefensos y sin indemnización, fuesen sindicalizados y de confianza, aparte de llevarse consigo la maquinaria más valiosa.
Esta situación se agrava debido a que otras empresas maquiladoras les han cerrado las puertas a quienes buscan otro empleo, al calificarlos como "conflictivos", debido a que solicitan la indemnización de ley, denunció "Laura", ex obrera de la Lobo.
"No tenemos ni para tortillas, la situación está para llorar, a donde tengamos que ir lo tenemos que hacer a pie, porque ni para el camión traemos; no se imaginan el mal que nos hicieron a nosotros y nuestras familias", comentó.
Otro grupo de ex empleados planeaban la venta de la poca "maquinaria" que por no contar con el código de identificación, los propietarios no pudieron llevarse.
"Hay desde clavos, tornillos, taladros, una que otra máquina de aire, no es mucho, no nos va alcanzar para que todos; los más de diez años que pasé ahí, de un día para otro se perdieron", dijo triste "Isabel".
Otra de las ex empleadas denunció el acoso que la delegada Guadalupe Dávalos Martínez continúa en contra de quienes están acudiendo a la maquiladora a cuidar el equipo que piensan vender para recuperar un poco de lo perdido.
"Nos están tomando fotos y video, además de decirnos que ya no nos van a dar trabajo en ninguna otra parte por hablar con los medios de comunicación, pero ante la situación que vivimos no tenemos ningún respaldo, ni de nuestro sindicato, porque ellos estaban de acuerdo, sabían que se iban a ir sin liquidarnos y los apoyaron a ellos y no a nosotros", denunció "Isabel".
"No sabemos qué va a pasar con nosotros, porque no contamos con ningún apoyo, nada más que el del licenciado César Martínez Fresnillo, quien lleva nuestro caso; si ganamos le pagamos y si no, no nos va a cobrar; eso es querer ayudar a la gente, su gente", consideró la ex obrera.
"Por nuestra parte no nos hemos quedado de manos cruzadas, ya fuimos a otras maquiladora, nos aplicaron el examen y al saber que éramos de la maquiladora Lobo nos dieron las gracias y que nos fuera bien", reveló una obrera.
"Ya sospechábamos algo... porque fue en diciembre, cuando empezaron con que iban a cambiar unas maquinarias, pero no fue así, ya se iban a ir de aquí de la ciudad y sin avisarnos y con nuestro dinero", comentó un trabajador que al igual que el total de 130 en la planta, elaboraban puertas y ventanas.
Gabriela González El Mañana